
Imagina un hombre normal. Un hombre todo vestido de negro.
Un hombre con un abrigo de fieltro y unos pantalones rectos. Negros los dos. La mirada sombría y una expresión de indiferencia.
Un hombre que lleva tambien unos zapatos de un color rojo intenso.
Un hombre que lleva tambien unos zapatos de un color rojo intenso.
Si ese hombre echa a andar...
No dejes de seguir al hombre de los zapatos rojos.
Que haga de tus ilusiones un mundo,
Que haga de tus ilusiones un mundo,
que sea él quien te abra los ojos,
que te enseñe a salir a flote donde yo me hundo.
que te enseñe a salir a flote donde yo me hundo.
O donde yo me hundía; pues ahora me tiendes la mano
y me sacas a rastras del agujero inmundo
donde empezaba a pensar que todo había acabado...
donde empezaba a pensar que todo había acabado...
Coges tu vida y la vistes de purpura y seda...
Se que intentas vestir mi vida... O lo que queda de ella.
¿Sabras encontrarme? ¿A tiempo?¿Desnudo?
En el último suspiro... ¿Seré más mío... O mas tuyo?
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