
Llega tarde a casa, pies descalzos, labios fríos
de añoranza y sabor a invierno. Aun buscando el sentido
que dió valor a su marcha. Retrocede y coge su abrigo.
Mientras, yo dormía. Y creo que pudo ver en mis sueños
más allá de lo que dictó su propio pensamiento.
Hubo tardes rasgadas en las que te eché de menos...
Hubo noches tan blancas... Aquellas que trajo el invierno,
que con las manos inertes espere tu llegada
y sólo acudió el viento a refugiarse en mis mejillas moradas.
Retrocede. Y coge su abrigo, con las manos y el alma apretada
del que se sabe ajeno a todos sitios, incluso a lo que llamó casa.
Una retirada a tiempo puede ser la única salida para no verse fuera de lugar.
2 comentarios:
Lo de "a lo que llamó casa" me suena como si la cosa, vista objetivamente, estuviera pendiente de examen o ni siquiera tuviera fuerza para mantenerse sobre sus cimientos.
De todas formas, ¿cómo a alguien que está moviéndose en esa línea puede importarle verse fuera de lugar, ya que lleva fuera de él algo de tiempo? ¿Acaso se ve fuera del lugar? ¿Ha perdido todo el honor que una retirada a tiempo podría concederle?
Vivir del pasado me parece una forma de dormir durante el presente y de hipotecar el futuro.
A todo esto... algo que no soporto son los kamikazes que se hacen pasar por mártires...
T´estimo sempre.
Solo decirte que estoy contigo, q la marcha sin duda en algunas ocasiones es buena..aunke no por eso desaparezca todo lo que un dia dejaste, ya que seguira ai...Quiero decirte q adelante, y q no sabes cuanto me alegro q cumplas akello que te propones...lo dificil ya lo has exo..sigue caminando....el caminar hace descubrir, el retroceder solo ver de nuevo algo conocido...Suerte gordi ;)
Publicar un comentario