Sobre el amor y la muerte

Ni somos tan buenos ni tan malos somos.
Flotando en el limbo, aquí se acaba todo,
como llenos de un infinito incerto, un agrio
sentimiento de lo que pudo haber sido y no fue.

No fue así; me decías con tu boca de sal; no soñé
estas muertes, no para nosotros que cubrimos los labios
con una capa de cera lo bastante resistente;
que cruzamos los dedos y juramos amarnos siempre.
La eternidad era mucho para un cuerpo ya inerte,
que se agarra a la vida que se le escapa y la retiene.

No fue así. Y mientras pasabas un dedo entre los dientes
como buscando palabras que quedaron atrapadas,
sepultadas en el paladar de un recipiente sin alma.

El amor y la muerte me resultan muy parecidos.


La muerte es eso que nos llegará a todos y que no podremos contar a nadie. Parte de la vida.


Creo que el amor se podría cortar por un patrón parecido.
Se aceptan interpretaciones.

PD: La imagen es una representación del Baile de máscaras, la ópera de Verdi, en Bregenz, Austria.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hermoso poema, si el amor es como la muerte... aunque del amor se vuelve para aprender nuanca podremos saber si la muerte es asi tambien...